7 de febrero de 2016

¡Feliz Año Nuevo Chino!


¡Feliz Año Nuevo Chino! (1)

¿Querés saber por qué Año Nuevo Chino no coincide con el Año Nuevo Occidental?

El Calendario Chino, conocido a través de los signos zodiacales del horóscopo chino, es un intrincado y milenario sistema, tan natural, que sigue los cambios cíclicos de la naturaleza, permitiéndonos aprender a vivir con las estaciones, con los años y con las eras.  O quizá para un docente como yo, llegar a comprender por qué cada grupo de niños de cada año escolar es tan diverso del año anterior… y por qué existen grupos conflictivos… (2)

¡Ah! ¡Sí!  Esto no es un asunto de que cada 12 años vuelva a aparecer el mismo signo y ya está. He aquí la profundidad del conocimiento que nos viene de Oriente.

Para empezar, el primer día del año no es siempre el mismo, como tenemos reglamentado los occidentales.  Los chinos tienen un calendario luni-solar, o dicho de otra manera, tienen un calendario solar y además siguen el calendario lunar.  El primer día del año coincide con la Luna Nueva, por eso decimos que es el Año Nuevo Lunar.  Pero como para ellos es un calendario agrario, para los orientales es la Fiesta de la Primavera.

¿Cómo determinan el primer día del año nuevo?

Puedes sonreír, pero lo determinan de la siguiente manera: coincide con la Luna Nueva más cercana al Día equidistante entre el Solsticio de Invierno y el Equinoccio de Primavera (por supuesto, del hemisferio norte).

No sólo es así para China, sino también para Japón, Corea, Vietnam, Filipinas, Singapur… quienes antiguamente recibieron la influencia de la Dinastía Han.

¿Esa es la diferencia entre Calendario Oriental y el Occidental?

Podemos ir un poco más lejos.  Los occidentales estamos acostumbrados a medir el tiempo en forma lineal. Pero para los orientales el tiempo es cíclico. 

El calendario tiene la función de preparar a las personas para los cambios que acompañan a la naturaleza cíclica del universo.

Además, el calendario chino es la base ineludible para las varias Artes y Ciencias Adivinatorias (sí, “Ciencias”, como el Feng Shui), propias de esta cultura.  De esto hablaremos un poco más abajo.

¿Qué significa que el tiempo es cíclico?

Es muy sencillo de ver que la naturaleza nos marca ciclos: día/noche, semanas (fases lunares), meses (solares), años (solar)…

En el calendario chino existen cuatro ciclos principales, en los cuales están incluidos los mencionados anteriormente:

o   el Ciclo Sexagesimal, de 60 años;
o   las Tres Eras, de 60 años cada una (lo cual suma 180 años)
o   los Nueve Ciclos, con 20 años en cada ciclo (son 9 ciclos dentro de las Tres Eras)
o   los 24 Hitos Estacionales (dos para cada uno de los 12 meses del año) (3)

Ciclo Sexagesimal y Zodíaco Chino

El ciclo de 60 años está conformado con dos conceptos que se combinan entre sí: los Diez Pilares o Troncos Celestiales y las Doce Ramas Terrestres.

Los Diez Tallos o Troncos Celestes son los aspectos Yin y Yang de los Cinco Elementos (Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua).  Las Doce Ramas Terrestres se corresponden con los 12 meses solares y con el ciclo de 12 años, conocido éste último como los 12 Animales.

Derek Walters afirma que a “los nombres de los Doce Animales los adoptaron los monjes budistas alrededor del siglo VI, como alternativa a los nombres populares de los doce signos”. (4)

Sin embargo, Eva Wong explica que “los doce animales vinculados al ciclo de 12 años –animal por año-, más que adivinación en sentido serio, son una curiosidad popular” y recalca que “es menos preciso que el ciclo de 60 años”.  Este último fue fruto de los conocimientos sobre la tierra y el movimiento de las estrellas y constelaciones adquiridos durante varios siglos por parte de los emperadores de China y sus estudiosos.  Fue durante “la Dinastía Chou (siglos XII al III a.C.) que se combinaron los Tallos Celestes con los cinco elementos y las Doce Ramas Terrestres se aplicaron a los 12 meses solares.  Y hacia el año 600 a.C. (época de Confucio y de Lao Tsé) se asociaron 12 símbolos de animales a las Doce Ramas Terrestres. (3)

Como ven, la complejidad del universo de los cambios, manifestado en el libro del I Ching, ha sido estudiada con detalle a lo largo de siglos y milenios.   Quizá debiéramos prestarle más atención (y seria atención) a  estos conocimientos.
Y cierro este post deseándote un maravilloso Año, añadiendo unas palabras de Eva Wong sobre el taoísmo adivinatorio:

“Todas las cosas están sujetas al cambio.  Debido a que todo está interrelacionado, el cambio en una cosa comportará cambios en otras.  Por otra parte, el cambio no está predeterminado.  En cada punto del tiempo pueden ocurrir una serie de acontecimientos, dependiendo de lo que ha ocurrido antes.  El taoísmo adivinatorio no ve a las personas encadenadas a un destino que no pueda cambiarse.  Si comprendemos la naturaleza del cambio, podemos modificar las posibilidades por medio de nuestras propias acciones.”

“El destino puede revelársenos en los presagios, en fenómenos celestes y terrestres, y en rasgos faciales, pero nada nos garantiza que lo preanunciado vaya a suceder.  De hecho, el taoísmo adivinatorio no enseña que la gente tenga que resignarse al hado; al contrario, conociendo las posibilidades de lo que puede acaecer, estamos en condiciones de emprender acciones para evitar desastres.  Los taoístas hablan en este caso de “cambiar el destino del Cielo Anterior” (lo dado) por medio de los esfuerzos del Cielo Posterior (lo que hacemos)”.  (5)

Alejandra Lucía Rotf

P.D. Si compartes esta información, ten la gentileza de linkear el origen.  Gracias.

Referencias
1        8 de febrero de 2016: Inicio del año chino 4714, Año del Mono de Fuego.
2        En las escuelas primarias se forman los grupos de 1° grado (y de ahí en más toda la escolaridad) al inscribir a los niños que cumplen años 6 años antes hasta el 30 de junio, con lo cual cada grado está conformado por un grupo de niños nacido bajo un signo zodiacal chino y por otro grupo perteneciente al signo posterior, los cuales suelen ser incompatibles entre sí.
3        Eva Wong: “Libro Completo de Feng Shui”
4        Derek Walters: “El Gran Libro del Feng Shui
5        Eva Wong: “Taoísmo. Introducción a la historia, filosofía y práctica de una antiquísima tradición china”

18 de enero de 2016

Prácticas Lunares para la Mujer


Te invito a ver este video, en el que vuelco las inquietudes de muchas mujeres.

Tanto a las mujeres como a los amigos varones los invito
 a compartir este video con sus amigas y familiares mujeres.
 ¡¡Gracias!!

 Video de la Charla


El Programa de Prácticas Lunares para Mujeres es una propuesta para recuperar el control sobre nuestro “sistema operativo femenino”.

¿Sentís que das... das... y das... y querés seguir dando...  
pero ya no sabés de dónde sacarlo?

¿Estás rodeada de niños o tenés una familia
a quienes querés dar lo mejor de vos...
pero a veces te enojás más de la cuenta?

¿Tu alma tiene aspiraciones elevadas
y sentís que tenés una misión,
pero el cuerpo no te acompaña?


Charla Gratuita

Fecha: Lunes 25/01/16, de 18 a 19:30 hs.
Espacio: Metaholística  –  Rivadavia 529 – Bariloche


En el mismo espacio Metaholística habrá clases regulares en los siguientes horarios

               Lunes de 18 a 19:30 hs – Prácticas Lunares para Mujeres
               Miércoles de 18 a 19:30 hs – Yoga Taoísta (grupo mixto)
               Miércoles de 20 a 21:30 hs – Tai Chi
               Sábados de 10:30 a 12 hs – Yoga Taoísta (grupo mixto)



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25 de octubre de 2015

El Tao viene naturalmente


“Actualmente muchos se interesan por la meditación y el yoga y hay una infinidad de libros sobre estos temas.  Pero lo que los libros enseñan no es el Tao auténtico. 

En el yoga y la meditación tú atraviesas etapas.
El Tao no tiene etapas. 

Muchos se entusiasman con libros, nombres, energías.  Habiendo practicado un poco, piensan que comprendieron el Tao.  Sin embargo, no lo hicieron. 

El Tao no tiene nombre.
Seguirlo significa volver al vacío. 

La gente pierde el Tao cuando trata de encontrarlo.  Ellos confunden la existencia con la no existencia.

Todo lo que podemos hacer 
es cultivar el De, 
que es la bondad, 
la fuerza espiritual.

De abarca nuestro espíritu, 
nuestra mente, nuestros pensamientos. 
El verdadero De 
conduce al verdadero Tao. 

Pero lo que desarrolla la mayoría de la gente no es el verdadero De. Ellos desarrollan las fuerzas y los pensamientos y creen que llegaron a la comprensión del Tao. 

Para desarrollar el De hay que liberarse de todas las fuerzas y los pensamientos, ser como un chico, oír sin escuchar, mirar sin ver, saber sin intentar conocer.

El Tao es el vacío. 
No puede ser explicado. 

Primero es necesario cultivar el De.  
Entonces el Tao viene naturalmente.


Del Libro “32 rotaciones del Horno de Crisol”, de Oleg Cherne